Domingo 26 de abril del 2015, los protagonistas Cobresal y Universidad Católica, la comparsa el descendido Barnechea y el orgullo del Norte Deportes Iquique.

Los escenarios El Salvador y San Carlos de Apoquindo. Los equipos saltaron simultáneamente a la cancha, cada uno con la consigna de ganar. Cobresal, si gana su partido continúa manteniendo la punta del torneo y dándole alegrías a la sufrida gente del Norte. Mientras tanto, un triunfo del equipo de la franja lo sigue manteniendo en el segundo lugar y expectante al último partido.
El primero tiempo fue una sinfonía del cuadro cruzado, Mario Salas ordeno sus músicos para interpretar una melodía rápida, sin pausas y con mucho gol. El primer gol nace de un error del arquero de Iquique y un acierto del delantero cruzado 1-0. A los 10 minutos, un mal despejo de Misael Dávila, un rebote dado por el arquero y un olfato fantástico de Llanos decreta el 2-0. Minuto 33, Muñoz supera a Báez y arriba al palo del arquero haciendo temblar los cimientos de San Carlos de Apoquindo. Católica cierra un impresionante y demoledor 3-0, mismo resultado que logró frente a Colo-Colo.
Al mismo tiempo en el Norte se escribía una realidad distinta, el descendido Barnechea abrió el marcador de forma temprana y en San Carlos se sintió. Un error en el área de Cobresal le permitió a J. Santander marcar de cabeza el 0-1 para la visita, el puntero sintió la afrenta y al minuto 28 el eterno Cantero dejo el marcador 1-1. Minuto 33 del primer tiempo San Carlos volvió a saltar por el 1-2 decretado por Concistre. Terminado el primer tiempo Católica 31 puntos y Cobresal 30.
El segundo tiempo ¡ Uff ¡ las peores pesadillas del hincha cruzado, la historia tantas veces escuchadas y ahora vivida en vivo y en directo, Católica volvió a perder, Católica volvió a defraudar, Católica y los palos, Católica y el penal perdido, Católica y el 3-3 y el título que se escurre nuevamente entre las manos.
En la otra vereda Cobresal hizo gala de toda la potencia y fuerza del hombre del Norte, ese que entra día a día a la mina a pelear con la tierra. En la otra vereda un equipo cuya familia sufrió toda la intensidad de la naturaleza producto del desastre causado por las lluvias. Buen triunfo y una linda alegría para el Norte chileno, un equipo que gano jugando como sabe jugar y que cimento su título derribando a los “equipos grandes”
El equipo Cruzado volvió a dejar con el credo en la boca a su hinchada, una hinchada que no podía creer la mala suerte, la inoperancia o quizás la mala suerte de un equipo que lo ha tenido todo para ser campeón y este año sumó a Salas. Qué hará el hincha cruzado, aguantarse las bromas del lunes, volver a soportar el mote de segundones, saber soportar hidalgamente que les temblaran las piernas a los jugadores. En fin, la historia del hincha es circular, ya vendrá otro campeonato que pelear hasta el final y quizás ganarlo o tal vez quedar segundos, ambas son opciones pero, cambiarse de equipo, jamás ¡
Felicidades a Cobresal y a los Cruzados, en estos momentos se prueba el temple, la fidelidad y se ven los verdaderos hinchas. Y, en relación al hombre del maletín… está vez no se presentó.